Etapas

Haciendo un estudio retrospectivo de toda su extensa obra, se puede afirmar que Purón Sotres pasa en su trayectoria artística por tres etapas diferentes aunque correlativas a la vez.

Cronológicamente, podemos llamar a su primera etapa, la etapa realista que abarcaría de 1922 a 1942, donde emplea una técnica tradicional, con colores oscuros, pincelada larga y ancha que dibuja con el grafismo, composiciones muy cuidadas y muchas influencias de sus maestros de Madrid. Los temas son regionales y folklóricos.

Del 1942 y hasta el 1970, pasa por su etapa más impresionista por las influencias lógicas de sus viajes y entorno. Empieza yendo a Baleares donde ve a Sorolla y después en Francia conoce a los impresionistas. Esto determinará un claro cambio en su paleta y en su pincelada que ahora alterna la yuxtaposición de colores puros en forma de pinceladas cortas y nerviosas. Aparece un nuevo concepto de luz y sus composiciones son asimétricas pero equilibradas. Hace muchos bodegones y naturalezas muertas, interiores y exteriores.

Y para concluir, de 1970 a la hora de su fin, concretamos una tercera etapa rotundamente expresionista. Es la madurez del artista; Ahora emplea colores puros y dibuja mediante descriptivas pinceladas que se alargan y se ondulan, expresa el movimiento por medio del color, con una luz impresionista. Pinta temas de arquitectura llanisca e interiores y ahora en su estudio se recrea reelaborando y haciendo nuevas composiciones partiendo de anteriores obras que pega y aglomera en nuevos lienzos.

Se expresa por manchas, enfocando y desenfocando, con efectos de luz, y bruscas diagonales y escorzos, con profundo estudio anatómico de los cuerpos de cierta influencia manierista y barroca. Hay gran emoción en sus

Últimas obras. Plasma su energía con gestos exagerados, y del naturalismo, pasa a lo grotesco. En este expresionismo aparece un interés psicológico en las composiciones. Utiliza grandes zonas de tinta plana en sus figuras y simplifica las imágenes, sin embargo exagera la expresión hasta llegar a la caricatura. Las pinceladas siguen la orientación de las figuras.