Temas

Retratos y figuras:

Sus cuadros donde aparecen figuras humanas son muy cercanos. Empleaba como modelos a su madre, hermanos, parientes y vecinos y animales de La Portilla. Las descripciones fisonómicas y expresivas son perfectas, siente preocupación por captar la psicología del retratado. No copia los rasgos, los interpreta. Purón trata la materia, sus calidades, contrasta luces y sombras. Aparecen sobre todo en escenas populares como fiestas, romerías, bailes etc.

 Paisajes:

Más pintados al principio que al final, la mayoría pintados en su entorno llanisco. Pinta montañas, árboles y sobre todo manzanos y manzanas. Tal vez sea por sus constantes viajes y cambios de sitio. Tiene una clara predilección por los tonos violetas, azules y verdes, que se funden con amarillos, tierras y rojos.Vemos composiciones panorámicas con encuadres armónicos y llenos de materia. Sus paisajes parten del realismo de pinceladas cortas para pasar al impresionismo y derivar al fauvismo donde se ve una interpretación subjetiva de la luz.

 Interiores:

Siempre con alusiones al exterior, a la luz que viene separada en una vertical. Sus puertas, por donde entra la luz y crea intensos contrastes. Consigue calidades y atmósferas de calidad en los diferentes objetos.

 Bodegones:

Emplea una cuidada composición haciendo generalmente grupos. Se centra en construcciones geométricas de cada elemento con la intención de reflejar las calidades y texturas de cada objeto representado. Pretende reflejar los valores tácticos. En sus bodegones y naturalezas muertas repinta incansablemente las frutas, gallos, sombreros etc. Le gusta el uso del violeta para enfatizar los volúmenes.

Purón tiene un dibujo basado en la línea firme y contenida, segura y apretada. Dibuja para proporcionar, dar relieve, expresar, no para delimitar los elementos. Repasa las líneas una y otra vez. Emplea composiciones ricas, sin ser geométricamente simétricas para aportar más movimiento, de una manera armónica.

Sus colores son limitados al principio, de paleta clara y brillante y fragmenta los tonos en pinceladas cortas que percuten sobre el lienzo, muy impresionistas. Nunca usa el verde directamente sino que mezcla azules, amarillos y ocres y el blanco, lo mete con cautela. En los primeros términos usa rojo, negro, amarillo y blanco y para los fondos verdes y violetas. Las sombras las pinta en colores complementarios. Expresa la cercanía con colores cálidos. No mezcla sino que yuxtapone los tonos. Sus pinceladas se vuelven largas y maduras en las zonas de sombra. Cabe citar el uso de un azul cian muy puro que mete en los contornos de las figuras y en los ojos de sus retratos, que aporta una luz muy particular e inteligente al conjunto.